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Comunicado de Prensa de Bidasoaldeko Emakumeak -BAE-

Irun, 5 de julio de 2001 .

Tras los Sanmarciales 2001, queremos hacer las siguientes consideraciones:

1)      Nos urge salir al paso de las declaraciones del Alcalde, con las que intenta convertirnos en Kale Borroka. Siempre han utilizado las descalificaciones y el desprestigio cuando las mujeres hemos luchado por nuestros derechos y, en este caso, emplean la misma táctica. Nosotras jamás hemos conocido una kale borroka tan a cara descubierta, con tanto deseo de participar en la fiesta - a pesar del riesgo que entraña hoy por hoy el denominado comportamiento ciudadano- y con tanto trabajo desarrollado para aprender y crear formas de integración que puedan servir y crear futuro. El único que se descalifica, en este caso, es el propio Alcalde que oculta su impotencia por resolver el problema en la acusación malsana.

2)      La triquiñuela legal utilizada por la propia Alcaldía para conceder un permiso de teatro al desfile tradicional discriminatorio, tampoco tiene desperdicio. No tiene empacho en hacer un claro fraude de ley y, saltando por encima de las consideraciones del Ararteko, de Emakunde y de las Leyes recogidas en sentencias que conoce perfectamente, dicta una autorización a la medida de las necesidades de los organizadores del Alarde discriminatorio.

3)      Nos ha sorprendido la efectividad de la Ertzaintza, así como las formas empleadas – detenciones y porrazos a granel- cuando trabaja contra nosotras y nuestros derechos. Si la comparamos con lo ocurrido hace escasos meses, en septiembre de 2000, en Hondarribia, las dos imágenes resultan tan contrapuestas que son evidentes por sí mismas. Entonces, fue incapaz de incorporar a la compañía Jaizkíbel al desfile, tal y como dictaba su propia resolución; en este caso, ha impedido con rotundidad que la compañía Oiasso, y las personas que quisieron incorporarse a las compañias formadas dentro del llamado Alarde Tradicional, participaran en la fiesta.

4)      La segregación social es tan grave que alcanza, incluso, al espacio religioso. El propio Alcalde dictó una resolución por la que trataba de impedir nuestra asistencia a la misa en San Marcial. De hecho, la capitana, la cantinera y los mandos de la compañía, estuvieron rodeados de un cordón policial. Todo ello nos resulta inaceptable. Agradecemos el acercamiento que tuvo un sacerdote, pero pediríamos un comportamiento más social, menos segregacionista y discriminatorio para con las ideas en todos los ámbitos de la vida.

5)      Por último, no debemos olvidar que todo lo que sucedió el día 30 es la respuesta a una propuesta de negociación que hemos planteado sin descanso durante varios meses. El resultado está a la vista y los talantes negociadores de ambas partes han vuelto a quedar en evidencia. Podria parecer que hemos retrocedido en lo que habíamos logrado estos últimos años, pero creemos que lo sucedido pone mejor de relieve nuestra verdadera posición dentro de nuestra ciudad y lo que diariamente vivimos. Se ha ignorado nuestro planteamiento, ni siquiera se ha respondido al mismo, además, se ha secuestrado la compañía que creamos para incorporarnos al Alarde, se ha cargado desproporcionadamente, etc. Todo ello podría parecer desesperante y, sin embargo, podemos asegurar que vamos a perseverar. Intuimos que el camino es largo, pero sabemos que la legitimidad es nuestra. En Irún debe haber un Alarde para toda la ciudadanía y a ello vamos a dedicar, todo nuestro esfuerzo.


¿ POR QUÉ NO ORGANIZAMOS EL ALARDE MUNICIPAL?
Plataforma por un Alarde para todos.

Irún, Julio de 2.001.

            A raíz de la sentencia de Enero-98 del TSJPV que reconoce el derecho de la mujer a participar en igualdad de condiciones en el Alarde de San Marcial, en Mayo-1998 el alcalde de Irún  realizó una convocatoria general a los ciudadanos para que contribuyesen a organizar el Alarde, comprometiéndose a facilitarles los medios y así cumplir la sentencia; como consecuencia, un grupo de ciudadanos nos pusimos a trabajar, facilitando su organización durante los años 98, 99 y 2000; sin embargo hemos desistido después de estos tres años, y debemos explicar, una vez más, las razones para evitar falsas valoraciones :

1º.- El Alcalde siempre se negó a reconocernos como Junta Municipal evitando tuviésemos la cobertura jurídica propia de un órgano municipal, considerándonos como un grupo privado.

2º.- El Ayuntamiento, a día de hoy, sigue sin asumir todos los gastos iniciales de organización, teniendo aún pendientes varios millones de ptas., gastos de utensilios imprescindibles (trajes, sables, banderines...) , mientras rechazaba reclamarlos a quienes se habían apropiado de ellos.

3º.- Siempre hemos obtenido el rechazo del Ayuntamiento a realizar actos, que por su simbolismo, podían legitimar nuestro Alarde llamado Municipal : la entrega de bandera de la ciudad, el nombramiento institucional del General del Alarde, amenazas por usar el escudo de la ciudad, negativa a permitir usar la casa consistorial para la recepción de cantineras, etc..

4º.-  Nosotros, que respondimos a la convocatoria del Alcalde, y que a lo largo de estos años hemos sido insultados, descalificados, amenazados...  no solo nos hemos sentido desprotegidos de la institución municipal, sino que además hemos tenido que soportar, como sus máximos representantes pretendían identificarnos públicamente con determinadas posiciones políticas para deslegitimarnos y criminalizarnos.

5º.- La promesa realizada por Alcaldía de realización de una convocatoria pública, cuyo objetivo fuese crear una mesa de diálogo para explorar vías de solución al conflicto, ha sido sistemáticamente incumplida.

6º.- Los ataques a la Ordenanza Municipal que regulaba el Alarde, primero queriéndola suspender y luego modificandola, otro incumplimiento más, ha conseguido finalmente dejar nuestro Alarde sin la cobertura pública y jurídica municipal.

            Todas estas actuaciones y muchas más, nos llevaban a organizar un acto privado, apartado, paralelo, en permanente competición pero sometidos al boicot soterrado institucional, pretendiendo convertirnos en un gueto con el barniz de oficial. Evidente objetivo muy distinto para el cual fuimos convocados: la organización de un Alarde público, municipal y no discriminatorio.

            La responsabilidad de que hoy no exista el Alarde Municipal,  haciendo que el conflicto se manifieste con más virulencia, corresponde exclusivamente a quienes nos convocaron para un objetivo pretendiendo luego destinarnos a otro, realizando así un ejercicio propio de trileros de la política.

            Nos reconforta que se disfrute con el Alarde, y puesto que ya solo existe uno, seguiremos trabajando en el objetivo de conseguir que sea para todo-as sin discriminación.

 

 

 
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