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A la III Asamblea Nacional de EAJ-PNV |
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Bidasoaldeko Emakumeak Enero 2000
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Las representantes de los colectivos Bidasoaldeko Emakumeak (BAE) y Juana Mugarrietakoa, así como de los hombres y mujeres que vienen apoyando nuestras reivindicaciones en favor de la igualdad de derechos para las mujeres de Irun y Hondarribia, queremos saludar los trabajos de la III Asamblea Nacional de EAJ-PNV. Sabemos de la importancia de los mismos dado el momento trascendental por el que está atravesando nuestro pueblo. Aun así, queremos llamar vuestra atención para que no olvidéis el grave y doloroso problema que seguimos padeciendo en Irun y Hondarribia ante la discriminación y conculcación de los derechos de las mujeres que tienen lugar en torno a la celebración de los Alardes. Y el motivo de hacerlo es el papel clave que EAJ-PNV juega tanto para poder avanzar en su solución como para su enquistamiento. Hemos contado en el pasado con el apoyo de EAJ-PNV para que el Parlamento Vasco se pronunciara en favor del reconocimiento de nuestros derechos. Hemos contado y seguimos contando con el inestimable apoyo de instituciones como Emakunde. Esta actitud, que apreciamos en toda su importancia, tiene sin embargo el contrapunto de la actuación profundamente antidemocrática de los hombre y mujeres de EAJ-PNV en nuestra localidades. Encaramados en las instituciones locales alientan las vulneración de derechos fundamentales por los réditos electorales que les proporcionan en ambas localidades y se saltan para ello cuantas leyes y sentencias de los tribunales sea menester. A cuatro años de la irrupción del conflicto, se siguen tomando medidas que sólo contribuyen a agravarlo, como es el anuncio de pretender modificar la Ordenanza municipal del Alarde de Irun dejando más desvalidas, si cabe, a las mujeres. En esta actitud se ven arropados por la política de la Consejería de Interior del GV que mediante la Ertzaintza no hace sino acosar y reprimir a la parte mas débil, que reclama derechos que los Tribunales e Instituciones han avalado en infinidad de ocasiones. Apelamos al sentir de la mayoría de representantes aquí reunidos. Apelamos al sentido común. Ante el sentimiento compartido por un amplio sector de la población bidasotarra de seguir manteniendo la vulneración de derechos fundamentales en esas localidades, EAJ-PNV no puede dejar pudrir esta situación. Y no sólo porque el papel de un partido político ha de ser el de liderar en la sociedad los cambios de mentalidades y el de actuar como agente para resolver los problemas. Ha de hacerlo para ser consecuente con la actitud que está demandando hoy al resto de agentes sociales que operan sobre la realidad vasca: ser audaces, no admitiendo el inmovilismo como posición política; atreverse a ir contra las posiciones retrógradas de quienes, incluso en el interior de la propia formación política, defienden posiciones inaceptables; no hacer depender el reconocimiento de derechos fundamentales del mercadeo electoral que puede propiciar su rechazo si sirve para recoger votos. Sabemos bien que este es un problema difícil y doloroso. Lo sabemos porque lo estamos padeciendo en primera persona. Esperamos que EAJ-PNV invierta la tendencia de estos últimos años y contribuya a aportar soluciones para que los derechos fundamentales de las mujeres en los Alardes de Irun y Hondarribia no sigan siendo pisoteados. Bidasoaldeko Emakumeak eta Juana Mugarrietakoa
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