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CARTA ABIERTA A LUIS LAGO RODRÍGUEZ

 
   

 

Irun
19 de septiembre de 2002

MERCEDES TRANCHE IPARRAGIRRE

CARTA ABIERTA A LUIS LAGO RODRÍGUEZ

Por razones que no vienen al caso, he pasado los últimos días revisando la documentación periodística que desde el año 1.996 se ha publicado sobre el conflicto del Alarde. Entre ellas, una que usted publicó en el Diario Vasco de 26 de mayo del 96 titulada "Desasosiego innecesario" y otra de su padre - que en paz descanse - de 14 de julio del mismo año titulada "¡Viva San Marcial laico!" en la que, aunque no hablaba propiamente del conflicto, se refería a la figura del General Nicolás Gerendiain. No hace muchos días, publicó usted en el mismo medio otra carta en la que alababa los valores republicanos.

La relectura de esa documentación me había dado una nueva imagen de usted, diferente a aquella de su papel como Presidente del Casino o como conocido defensor - dentro y fuera de los tribunales - de las posiciones más opuestas a nuestra participación en el Alarde. Me había hecho sentirme más cercana a usted, al pensar que teníamos más cosas en común de lo que da a entender nuestra adscripción a bandos tan opuestos.

Ayer me comunicaron que, por fín - al menos cuatro o cinco días después del Alarde de Hondarribia - había llegado la respuesta a la carta escrita en euskera en la que la compañía Jaizkibel solicitaba su incorporación al Alarde organizado por Alarde Fundazioa de Hondarribia. Esa respuesta, firmada por usted, estaba escrita en un extraño lenguaje que al parecer ha resultado ser ¡TURCO! (corríjame si me equivoco). Debo decir, en honor a la verdad, que hoy me han dicho que la misma carta - o eso creemos, pues no entendemos turco - ha llegado también en castellano.

Pero déjeme que me pare en la versión turca. Lo cierto es que no acertamos a descifrar el objetivo de su gesto ¿Qué es lo que quiere decirnos, Sr. Lago, con esa carta? A mi se me ocurren unas cuantas posibilidades que quisiera que me aclarara, si no tiene inconveniente.

La primera, la más política si usted quiere, es que para usted el euskera es como el turco. Pero no como el turco en Turquía, si no como el turco en Euskadi. Hace años que AEK viene solicitando de ustedes la utilización del euskera en el Alarde, sin ningún éxito. Debe ser que en "la rememoración de las milicias forales guipuzcoanas" es euskera es turco, ¿no, Sr. Lago? O quizá es turco el nombre de sus asociaciones - Betiko Alardearen Aldekoak y Alarde Fundazioa. O quizá es turco el segundo idioma oficial de las poblaciones de Irun y Hondarribia y nosotras, que además de malas somos tontas, no nos habíamos enterado. También debe ser turco el idioma favorito del partido que más rechaza nuestra participación, el PNV. Se rumorea en la ciudad que, después de haber sido elegido general para el Alarde discriminatorio de este año, el citado partido le descabalgó a usted por hacer unas declaraciones en su contra. Quizá no compartan su pasión por el turco.

Pero hay una segunda posibilidad cuando pienso en el objetivo de su gesto, y es una posibilidad que me indigna aún más si cabe. Y es la de que a usted le da igual que le entendamos o no, "total para que me voy a hacer entender por estas cuatro colgadas, a quienes hemos demonizado y apartado de la sociedad", que más da cuales sean los motivos de la negativa si en realidad es lo mismo: no participáis porque no nos da la gana, y eso es igual de razonable en turco que en batusi.
Me duele más, Sr. Lago, porque me parece que después de siete años de sufrimiento de dos poblaciones, su broma tiene muy poca gracia. Indica el abandono de cualquier tentativa de entendimiento, de diálogo, de resolución. Porque creo, Sr. Lago, que nadie razonable y sensible puede seguir pensando a estas alturas que nuestra intención sea otra que participar. Nadie hace tanto - `perder relaciones familiares y sociales, libertad de movimientos, dinero, trabajos, tranquilidad, salud- sólo para molestar.

Me siento insultada, Sr. lago. Creo que nos hemos ganado, al menos, el derecho a ser tratadas con respeto. Puede usted odiarnos, estar en desacuerdo con nosotras, pero no puede, creo yo, insultarnos con un gesto gratuito. Hemos sufrido mucho en este proceso, tanto como no puede usted imaginar y - acertadas o equivocadas - hemos mostrado una valentía, un temple y una coherencia que nos hace acreedoras de algo más que esta estúpida broma. Usted que tanto admira los valores republicanos, no ha estado a la altura de los mismos, al menos en esta ocasión.
En el artículo que mencioné al principio de esta carta, hablaba usted de Patricio Gal y decía que ni Federica Montseny ni Dolores Ibarruri estarían de acuerdo con nosotras. Permítame una libertad semejante: ni Patricio Gal, ni Nicolas Gerendian -republicano, general del Alarde de Irun posteriormente fusilado - ni su abuela de usted - que en su libro "Exilios" muestra un exquisito respeto por la lengua de su tierra, la diversidad y la tolerancia - compartirían su gesto. Porque no es un gesto elegante, no es un gesto respetuoso, no es un gesto republicano. Es un gesto de los que empiezan guerras, como la empezaron los fascistas.

 

 


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