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Las mujeres de Kyoto lograron desfilar por Gion, 300 años después de que su presencia fuera vetada.

GARA | TOKIO

2001 uztaila – 18 asteazkena

Este festival data del año 869 después de Cristo, año en el que se desfiló por primera vez.

La agrupación ”Naginata-boko”, una de las de más alcurnia, desfiló ayer por vez primera en tres siglos con cinco mujeres en su agrupación de músicos.

Los desfiles del barrio de Gion, que atraen cada mes de julio a millones de turistas y se consideran un tesoro cultural nacional, seguían anclados en costumbres del período Edo (1600 - 1868), una época en que las mujeres comenzaron a ser considerados seres impuros y su presencia en actos cívicos restringida.

UN TESORO CULTURAL

Las mujeres de Kyoto cuentan desde ayer con mayor presencia en el Festival de Gion, el más famoso de los que se celebra en esa antigua capital japonesa, al permitir los organizadores de los desfiles que vuelvan a participar en ellos, unos trescientos años después de que su presencia fuera vetada. Los desfiles del barrio de Gion, que atraen cada mes de julio a millones de turistas y se consideran todo un tesoro cultural nacional, seguían anclados en costumbres del período Edo (1600-1868), una época en que las mujeres comenzaron a ser consideradas seres impuros y su presencia en los actos cívicos fue restringida.

La agrupación ”Naginata-boko”, una de las de más alcurnia, desfiló ayer por vez primera en tres siglos con cinco mujeres en su agrupación de músicos. La decisión de revocar la prohibición fue anunciada a finales de junio de este año por Shigeru Fukami, director de la Federación de Asociaciones de Yamaboko, como se conoce a las carrozas procesionales que pesan alrededor de doce toneladas y cuya altura alcanza los veinticinco metros.

Sin embargo, la nueva normativa no se aplicará de modo uniforme y será cada agrupación la que decida a su propio criterio si se permite o no que haya mujeres en ellas. Para Haruko Wakita, profesora de la universidad de Shiga, la participación de mujeres, negada hasta ayer, es algo incuestionable que debería aceptarse con naturalidad en Gion hasta el punto de permitir que ellas mismas tuvieran una agrupación exclusiva, sólo para mujeres. Este festival, uno de los tres más importantes de todos los que se celebran en Japón a lo largo del año, data del año 869 después de Cristo, año en que los habitantes de la ciudad salieron por vez primera a la calle portando 66 alabardas, una por cada provincia en que Japón estaba dividido, y en el que se rogaba a los dioses que alejaran una epidemia que asolaba el país. Desde entonces se han creado un total de 32 cofradías cuyos integrantes llevan hasta el templo sintoísta de Yasaka sus pesadas carrozas, elegantemente adornadas con tapices de vivos colores y linternas de papel que convierten las principales calles de Kyoto en un gran escenario vivo para millones de personas que acuden al espectáculo.

 

 
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