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PAÍS VASCO
EL PAÍS, martes 9 de septiembre de 2003
La compartía Jaizkibel hizo su recorrido tras la marcha tradicional
y escoltada por la Ertzaintza
Y MONTERO, San Sebastián
El Alarde mixto, en el que tanto hombres como mujeres pueden participar
como soldados, desfiló ayer por primera vez por las calles de Hondarribia,
después de siete años de fallidos intentos. Bajo la fórmula
legal de manifestación reivindicativa y custodiada por la Ertzaintza,
la compañía Jaizkibel inició su marcha cuando el
Alarde tradicional, en el que el papel de las féminas se limita
al de cantineras, daba sus últimos pasos. Al ritmo de tambores
y pífanos, la formación mixta se estrenó sin incidentes
por algunas de las calles que momentos antes habían recorrido las
agrupaciones tradicionales.
La compañía Jaizkibel, integrada por casi un centenar de
personas, se reunió sobre las 8.30 en el lugar que antaño
ocupó la plaza de toros. A las 9.00 acudió a buscar a casa
a su cantinera apoyada por decenas de personas, entre las que se encontraban
la directora de Emakunde, Txaro Arteaga, y la ararteko en funciones, Mertxe
Agúndez. A esa misma hora, el Alarde tradicional, compuesto por
4.250 hombres y 20 cantineras y respaldado por la mayoría del pueblo
arrancó desde la plaza Arbol de Gernika.
Mientras el desfile organizado por la entidad privada Alarde Fundazioa
recorría las calles de la localidad, la compañía
Jaizkibel se volvió a congregar en el espacio del antiguo coso,
a la espera del inicio de su manifestación, previsto con el permiso
de Interior para las 11.00 en la plaza Árbol de Gernika. Desde
allí, y cuando la marcha tradicional autorizada por el Ayuntamiento
pasó por la calle Harresi Landa, miembros de Jaizkibel desplegaron
desde un alto una pancarta con el lema Por un alarde público y
no discriminatorio. Emakumeak alardean, gesto que fue respondido con algunos
gritos de "fuera".
Pitidos y aplausos
A las 11.00, y escoltada por más de medio centenar de ertzainas,
la agrupación mixta se dirigió hacia la plaza Árbol
de Gernika, la agrupación mixta se dirigió hacia la plaza
Árbol de Gernika, a la que no pudo acceder hasta casi media hora
después, pues el desfile tradicional todavía discurría
por sus inmediaciones. Por fin, pasadas las 11.30 y arropada por los aplausos
de sus seguidores, la compañía Jaizkibel inició su
desfile encabezado por la citada pancarta. Enfiló por la calle
Mayor, disparó las tradicionales salvas en la plaza de Armas y
continuó su recorrido hasta acabar en la calle San Pedro, punto
central de la vida social de Hondarribia. Allí, se oyeron pitidos
e insultos aislados contra la formación mixta, acallados por los
aplausos y expresiones de apoyo de sus defensores.
La capitana de Jaizkibel, Isabel Alkain, calificó de "punto
de inflexión" el haber podido desfilar por primera vez, después
de anteriores ediciones en las que fueron "golpéadas y secuestradas
con el beneplácito del Ayuntamiento y las instituciones".
"Es hora de que los políticos empicen a trabajar de verdad",
subrayó Alkain. Y recordó al Consistorio la existencia de
una sentencia que le indica que, aunque no tenga obligación de
organizar un Alarde, como representante de todos los ciudadanos debería
impulsar un desfile público y no discriminatorio.
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