El
Departamento de Interior ha remitido a cada una de las 52 personas
que fueron detenidas el día del Alarde de Hondarribia, por
impedir que la compañía mixta Jaizkibel se incorporara
al desfile, una propuesta de sanción por un importe de 250.000
pesetas. La notificación califica de graves los hechos acaecidos
el 8 de setiembre del pasado año y se ampara en el artículo
23 N de la Ley Orgánica de Protección de la Seguridad
del Ciudadano para definir la sanción, a la que se podrán
presentar alegaciones.
En total fueron 52
las personas arrestadas el 8 de septiembre por tomar parte en los tapones
humanos que protagonizaron los partidarios del Alarde tradicional en
el que la mujer participa sólo como cantinera, para impedir que
la compañía mixta Jaizkibel se incorporara a la marcha.
Las personas a las que les ha sido notificada la propuesta de sanción
de Interior disponen de un periodo delimitado de tiempo para efectuar
la correspondiente alegación.
En un principio,
estas sanciones sólo afectan a las personas que fueron detenidas
el día del Alarde. Hay que tener en cuenta que durante los
días en que se celebraron los ensayos se efectuaron veintidós
arrestos más.
El departamento
de Interior entiende a través del procedimiento sancionador
administrativo abierto que se ha infringido el artículo 23
N de la Ley Orgánica de Protección de la Seguridad Ciudadana.
En este apartado se circunscriben todos aquellas actuaciones que «originan
desórdenes graves en las vías, espacios o establecimientos
públicos o causan daños graves a los bienes de uso público,
siempre que no constituya infracción penal».
Las multas no
serán efectivas hasta que no se hayan estudiado las correspondientes
alegaciones que los cuatro abogados que representan al medio centenar
de afectados tienen programado presentar en las dependencias del Gobierno
vasco durante los próximos días.
Este caso ha
sido tramitado por la vía administrativa después de
que el Juzgado de Instrucción número 3 de Irún
sobreseyera las diligencias penales abiertas tras las detenciones,
al considerar que los arrestados no cometieron ninguna infracción
penal cuando impidieron que la compañía Jaizkibel, que
incorpora a las mujeres como soldado, se sumase al desfile del Alarde.
Los hechos se
produjeron el 8 de septiembre del pasado año, cuando un multitudinario
grupo de partidarios del Alarde tradicional protagonizó varias
sentadas con el fin de cerrar el paso a la compañía
Jaizkibel. La primera de las acciones tuvo lugar por la mañana,
en la calle Mayor; la segunda, a mediodía, en Guadalupe, y
la última, ya por la tarde, en la calle Sabin Arana de la localidad.
En este último
lugar fue arrestada otra persona presuntamente por agredir a un integrante
de la compañía Jaizkibel. El departamento de Interior
del Gobierno Vasco había previsto que la formación mixta
se sumara al desfile en los tres puntos citados, siempre por delante
de la escuadra de Hacheros. Todas las personas detenidas quedaron
en libertad después de que la Policía Autónoma
procediera a su identificación.
La Ertzaintza
abrió diligencias contra un total de 59 personas, 49 mujeres
y 10 hombres, a quienes en un principio imputaba un presunto delito
de desobediencia a agentes de la autoridad y otro relativo al ejercicio
de los Derechos Fundamentales y Libertades Públicas. Posteriormente,
la causa quedó limitada a 52 personas.
Al margen de
esas diligencias, la policía vasca tramitó expedientes
administrativos, en los que tipificó estos sucesos como una
alteración «grave» del orden público, lo que puede ser
sancionado con multas que oscilan entre las 50.000 y los cinco millones
de pesetas.