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«Integrarse en el Alarde es un deseo legítimo, pero la realidad es la que es» |
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Buen hace un llamamiento al respeto y cree que la solución llegará por la vía de la concienciación ITZIAR OTAÑO./DV. IRÚN El alcalde de Irún, Alberto Buen, se enfrenta por séptimo año consecutivo a una fiesta enrarecida por el conflicto del Alarde. El Ayuntamiento ha autorizado el desfile tradicional, como un acto privado en el que las mujeres participan sólo como cantineras. Al igual que el año pasado, los defensores del Alarde mixto han anunciado su intención de incorporarse al desfile. El despliegue de la Ertzaintza no evitará que la incertidumbre y el temor a posibles incidentes vuelvan a marcar el día de San Marcial. - El alcalde de Irún ha autorizado el Alarde tradicional, como acto privado en el que sólo participan 19 mujeres: las cantineras. Los defensores del Alarde mixto han calificado la autorización de «vergonzosa» y han anunciado su intención de incorporarse al desfile, aunque no han solicitado medidas cautelares. El año pasado lo hicieron y el TSJPV las rechazó. ¿Está el conflicto en el mismo punto que el 30 de junio de 2001? - Las medidas cautelares que se solicitaron el año pasado, al ser rechazadas, nos han reafirmado en adoptar una resolución en los mismos términos que la del año anterior. Hemos incluido la referencia a las medidas cautelares en la resolución de este año, aunque es una cita sin más, porque son las referencias a la Ley de Espectáculos Públicos las que tienen que estar presentes en todo momento. La situación, con respecto al año anterior, no es diferente, con la excepción de que no nos consta que haya habido, por parte de los colectivos defensores del desfile mixto, ninguna petición a los organizadores del Alarde tradicional de participar en el mismo. - Aunque el conflicto se mantiene y no tiene visos de resolverse a corto plazo, parece que la tensión en la calle se ha visto reducida en los últimos años. - Estos dos últimos años no ha habido un exceso de tensión previa. La tensión más fuerte se ha producido cuando teníamos los dos alardes y no se conocían los horarios o se discutía sobre ellos para que no se interfiriesen los desfiles. Eran los primeros años y el conflicto estaba en su punto álgido. Este año tampoco ha habido manifestaciones públicas por parte de nadie que haya podido tensionar la situación. En ese sentido, en la calle no ha existido una percepción de conflicto. - Pero el problema sigue existiendo. ¿Ha habido a lo largo del año algún contacto entre los defensores del Alarde mixto y el Ayuntamiento de Irún? - No ha habido ninguno en absoluto. El año pasado decidieron no organizar el Alarde oficial e incorporarse en el Alarde tradicional, porque para ellos sólo hay un Alarde y entendían que hacer otro podía convertir a este último en una especie de gueto. Esa fue su decisión, por lo tanto no había motivo para que desde el Ayuntamiento se les plantease ninguna otra cuestión. - Los defensores del Alarde mixto han emprendido este año una acción diferente: una campaña publicitaria de concienciación ciudadana, que ha llevado por lema ‘Haz un Alarde de tolerancia’ y que ha sido financiada de su propio bolsillo. Los promotores de la campaña aseguran que el Ayuntamiento se comprometió a llevar a cabo una iniciativa similar y que no ha cumplido su palabra. - Se habló de compromisos, se habló de iniciativas y de la posibilidad de llevar a cabo campañas de concienciación, desde luego no con el beneplácito de todos los grupos municipales. También habría que recordar los incumplimientos que se produjeron por su parte durante este periodo de tiempo. Por lo tanto, hablar de lo que se dijo que se iba a hacer y no se ha hecho, no creo que nos lleve a ningún sitio. Pero, en fin, me da la impresión de que no son sólo sus recursos los que están en esa campaña, sino los de alguna otra entidad importante dentro de la Comunidad Autónoma Vasca. Creo que ese debe ser el camino: defender a través de la concienciación la participación en igualdad de condiciones en lo que es una fiesta. - ¿Es ese el camino que quizá debería haberse emprendido desde un principio? - Creo que sí. Esa es la vía que puede posibilitar que en un periodo de no sé cuánto tiempo pueda entenderse, por parte de la ciudadanía de Irún y también de la de Hondarribia la situación, desde la normalidad, sin que nadie se considere violentado, que es lo que se ha producido en más de una ocasión y lo que ha ocasionado el rechazo hacia estos colectivos o hacia estas personas. - Por ahora, la mayoría de la ciudadanía irunesa, ha impuesto el Alarde tal y como quiere que se celebre - Se ha impuesto así, porque es lo que la sociedad irunesa en general está pidiendo, independientemente de los derechos que puedan tener las minorías. Pretender que, en función de esos derechos, se les sume el resto de la ciudadanía para llevar a cabo el Alarde que ellos entienden o integrarse en el tradicional es un deseo legítimo, pero la realidad es la que es. Pegarnos con la cabeza contra la pared sólo nos lleva a tener dolor de cabeza, pero no a conseguir nada. - Como en años anteriores, y a pesar de las medidas de seguridad que se vayan a adoptar, el temor a posibles incidentes durante la celebración del Alarde no se ha disipado. ¿Qué mensaje trasladaría a los ciudadanos? - Les diría que el máximo respeto tiene que estar presente en nuestras fiestas, que todos podemos pensar de una manera diferente y eso no nos lleva a tener que enfrentarnos entre nosotros, sino a convivir y a respetar al otro de la misma manera que hay que pedirle al otro que nos respete a nosotros. Es algo que, por obvio, todo el mundo, al final, lo hace. Nuestras fiestas, en líneas generales, son de las que menos conflictos plantean en todo Euskadi, precisamente por esa manera de entender las relaciones de los iruneses e irunesas, siempre en el respeto y la tolerancia. Eso es lo fundamental y, como siempre, estoy seguro que lo van a hacer y que van a recibir con los brazos abiertos a toda la gente que quiera venir a compartir con nosotros estos días festivos. - Si no hubiese mediado el conflicto del Alarde, quizá usted no estaría ahora respondiendo a esta entrevista, sino trabajando en la institución del Ararteko... - Para mí, no fue esa la verdadera razón, independientemente de que algunas personas entiendan que han obtenido un éxito rotundo. Si yo hubiese pertenecido a otro partido político, estaría desempeñando ese puesto ahora mismo. Han jugado otros factores políticos clarísimos, que creo que los explicitó el portavoz del PNV. No querían que se dejase esta Alcaldía para dar más bazas al candidato que va a tener el PSE en las próximas elecciones.
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