DECLARACIONES DEL ALCALDE DE IRUN
ALBERTO BUEN
"...espero que lleguemos a tener un
solo Alarde. No es fácil, pero debemos intentarlo. Lo que no sirve, es no hacer
nada."
EL DIARIO VASCO
25-06-00
ITZIAR OTAÑO / --
El alcalde de Irún afronta una semana complicada, como cada año por estas fechas desde que el TSJPV reconociera el derecho de las mujeres a participar en un Alarde igualitario. Después de cuatro años de conflicto, la inmensa mayoría de la población sigue defendiendo el desfile tradicional Cuando faltan sólo cinco días para la celebración de los alardes de Irún, la tensión parece haberse disparado. La resolución de la consejería de Interior sobre los horarios de arrancada de los desfiles ha sido mal recibida, especialmente por la junta y los mandos del Alarde tradicional, que han convocado para hoy una manifestación de protesta y han pedido que la decisión sea modificada. Desde que se dieron a conocer los horarios, los ensayos de algunas compañías mixtas se han visto alterados por insultos, empujones y lanzamiento de objetos.
¿Qué mensaje trasladaría en este momento a la población?
Un mensaje de respeto y de mucha tranquilidad, porque al final estamos hablando de un solo día de los 365 que tiene el año. Si cada uno ponemos de nuestra parte para que todo se desarrolle en armonía, no habrá ningún problema. Sólo pido a los ciudadanos la máxima serenidad, como han venido demostrando en los últimos años, porque lo más importante para todos es la convivencia, el respeto y el poder vivir estas fechas con la alegría que siempre nos ha caracterizado.
Tras conocerse los horarios fijados por Interior, la tensión ha crecido ¿Teme por la seguridad de las personas el día 30?
Siempre me ha preocupado el día 30. Hay un número grande de escopetas en la calle y muchísima gente de dentro y de fuera de la ciudad. En esta situación de conflicto, los riesgos se multiplican y estoy preocupado porque la situación ha cambiado algo con respecto a años anteriores. Cuando has atado los horarios y recorridos y sabes que los alardes no se van a encontrar, tienes cierta tranquilidad. Pero este año no ha sido así. Por otro lado, tengo también la certeza de que la Ertzaintza y la Policía Local van a estar en disposición de ayudar a que no haya incidentes y a preservar el orden público.
¿Por qué el horario parece innegociable para las dos partes del conflicto?
Es algo que no se puede entender. Estamos hablando de un horario que no tiene ninguna significación. Es cierto que figura en la Ordenanza, pero históricamente los horarios de la Diana o del Alarde han cambiado por diferentes motivos. No entiendo que ahora tengamos esta complicación. Los dos alardes se pueden llevar a cabo y el derecho de la mujer a participar se puede ejercer a cualquier hora. Nunca hemos pretendido que el ejercicio de ese derecho se haga de tapadillo. Siempre se han celebrado los alardes en horas normales, pero las dos partes han hecho del horario un símbolo, un fetiche.
La junta del Alarde oficial considera que no recibe el debido apoyo institucional y los organizadores del desfile tradicional no perdonan al Ayuntamiento la financiación pública de un alarde minoritario. En este mismo sentido se ha pronunciado el PNV.
Ha habido una cierta presión, por parte de la junta del Alarde oficial, desde el momento en que anunció que no lo organizaría si no se cumplían determinadas condiciones. Una de ellas fue la del horario y otra, la de los recursos económicos. Había que poner eso sobre la mesa para que se pudiera celebrar el Alarde igualitario. Por la otra parte, se ha criticado que el Ayuntamiento contrate a una banda de música para acompañar al desfile oficial, porque ocurre que prácticamente todos los músicos de la banda de Irún salen en el tradicional. Las personas que han hecho esa crítica tienen una memoria muy corta, porque hace no tantos años, salir en el Alarde, por parte de la Banda de Música de Irún, figuraba en el convenio firmado con el Ayuntamiento. Fui yo y no un alcalde nacionalista quien tomó la decisión de hacer desaparecer del convenio la participación de la banda en el Alarde. Era un concepto que a mí me parecía extraño, ya que la ordenanza municipal dice que salir en el Alarde es un honor para todo irunés.
Todos acusan al alcalde. ¿Qué argumentos de defensa tiene?
Lo que he tratado de hacer desde un principio es procurar que las dos maneras de entender el Alarde puedan estar en la calle. Para mí, eso ha sido lo fundamental. Todo lo demás son anécdotas. Pero resulta curioso que cuando se critica la financiación de una banda de música no haya también críticas sobre cómo un cartel oficial y un programa de fiestas, en los que participan muchas sociedades irunesas y que han costado un dinero importante al Ayuntamiento no estén en los escaparates donde siempre han estado o se echen a la hoguera, como ocurrió el año pasado.
¿Está faltando libertad de expresión?
Hay una cierta falta de libertad de expresión y si hay algo que me duele de verdad, es eso, porque Irún ha sido siempre una ciudad abierta, tolerante, en la que las presiones no surtían efecto.
¿A partir del día 30, qué se puede hacer para tratar de resolver el conflicto?
He puesto sobre la mesa la propuesta de un estudio sociológico que nos ayude a discutir, a profundizar en el problema y a decir lo que pensamos sin tabúes. Eso sigue en pie y buscaré recursos económicos para llevarlo a cabo. Espero que sirva para acercar posturas en un tiempo no demasiado largo y, sobre todo, espero que lleguemos a tener un solo Alarde. No es fácil, pero debemos intentarlo. Lo que no sirve, es no hacer nada.
¿La utilización política del conflicto podría perpetuarlo?
No ayuda es absoluto a buscar una solución, aunque éste es un problema en sí mismo difícil, porque es de vísceras y no de razonamiento. El conflicto se puede estar utilizando por algunos como una herramienta política de desgaste en contra del otro. Pero al final, ese no va a ser el elemento fundamental porque los ciudadanos se dan cuenta de la utilización.
El Alarde tradicional de Irún pide un cambio de horarios y el oficial apela a la tolerancia
DV. /IRUN --
La junta del Alarde tradicional de Irún ha pedido una modificación de los horarios de arrancada de los desfiles y ha convocado para hoy una manifestación de protesta contra la resolución de la consejería de Interior. Los organizadores del Alarde oficial, por su parte, han expresado su deseo de que tanto el día 30 de junio como las jornadas precedentes «prevalezcan valores como la concordia y la tolerancia». Durante la noche del viernes, algunos ensayos se vieron alterados por incidentes leves.
El general del Alarde tradicional de Irún, Beñardo Urtizberea, acompañado por el comandante y los capitanes de todas las compañías entregó el viernes por la noche en el Ayuntamiento de Irún un escrito en el que se exige «la convocatoria de un Pleno extraordinario, donde se establezcan los mecanismos necesarios» para que la resolución de la consejería de Interior sobre los horarios de arrancada de los desfiles del día 30 «sea modificada en el sentido de la del año pasado».
En el mismo escrito, la junta y los mandos del Alarde tradicional invitan al Ayuntamiento a participar en una manifestación convocada para hoy, que partirá a las doce del mediodía de la plaza de Urdanibia el mismo lugar desde el que arranca el Alarde «para manifestar con la inmensa mayoría de este pueblo su disconformidad con la resolución de Interior».
Concentración de bandas
El escrito fue entregado a las once de la noche del viernes, hora en la que, según la organización del Alarde tradicional, unas 2.000 personas pertenecientes a las bandas de infantería se concentraron ante el edificio del Ayuntamiento.
Los organizadores del desfile en el que las mujeres participan sólo como cantineras han recibido con desagrado la resolución sobre los horarios de los alardes. Según la decisión de Interior, el desfile tradicional partirá a las 9.15, una hora y cuarto después del oficial, que saldrá a las ocho de la mañana. La junta del Alarde tradicional había expresado, en principio, su deseo de partir a la hora que fija la Ordenanza del Alarde (8.25). Ahora pide una modificación de los horarios, en el sentido del año pasado, en que el Alarde tradicional arrancó a las 7.20 y el oficial, a las 9.25.
La junta del Alarde municipal, por su parte, expresó ayer, a través de un comunicado, su deseo de que tanto el próximo día 30 como las jornadas que lo preceden «valores como el respeto, la concordia y la tolerancia prevalezcan frente al odio y la intransigencia».
Los organizadores del Alarde oficial señalan «el gran valor que damos a la decisión de la consejería de Interior, en cuanto al seguimiento de la pauta que han ido marcando las instituciones, tanto a nivel jurídico como social. Nuestro deseo», añaden «sería un cumplimiento exacto del horario y recorrido marcados por la Ordenanza, en un Alarde único en el que pueda participar toda la ciudadanía. Ese es nuestro objetivo y por él seguiremos trabajando. En esa línea acatamos la resolución dictada por Interior».
La vía del diálogo
La junta del Alarde municipal, que celebró una asamblea en la tarde de ayer, expresó también su disposición al diálogo. «Lo hemos demostrado acudiendo a todos los foros a los que se nos ha llamado», dijeron. «Creemos que esta es la única vía válida para hallar una solución al conflicto que padecemos, a fin de ir cerrando las heridas que se están produciendo y que, de perdurar en el tiempo, evidenciarán un fracaso social de considerables proporciones, que debemos esforzarnos en evitar».
Incidentes en los ensayos
Los incidentes registrados en la noche del jueves en los ensayos de algunas compañías del Alarde mixto se repitieron el viernes. Los componentes de la compañía Ama Xantalen, del casco viejo irunés, volvieron a ser increpados y recibieron el impacto de algunos objetos, durante la celebración de su ensayo.
La junta del Alarde oficial señaló en este sentido, que «las preocupantes muestras de violencia que venimos padeciendo en las últimas horas en nada contribuyen a la ansiada solución del problema. Ese no es el camino ya que, al margen de lo que cada uno pueda pensar en torno al Alarde, la inmensa mayoría de la población desea tener la fiesta en paz».
Los organizadores del desfile en el que las mujeres participan en igualdad de condiciones que los hombres insisten en que «por encima del desencuentro actual, nos une un valor fundamental, que no es otro que el amor a la fiesta y al Alarde. El deseo de participación», concluyen, «nos hace afrontar circunstancias nada favorables, con la esperanza de lograr superarlas en el futuro. Debemos convertir este 30 de junio en un día de reencuentro, alegría y convivencia del que toda la ciudad pueda sentirse orgullosa»