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General del Alarde de San Marcial 1999

Palabras de Alberto Lizarraga Jauregi en el acto de su presentación como General del Alarde de San Marcial, celebrado en la Sala de Comisiones del Ayuntamiento de Irun. El Teniente de Alcalde y el Secretario Municipal le hicieron entrega del decreto conteniendo su nombramiento.

Sábado 8 de mayo de 1999.

Buenos días a todas y a todos.

Muchas gracias por vuestra asistencia a este acto, que abre las comparecencias públicas de quienes de nuevo -un año más- queremos hacer realidad la celebración de nuestra fiesta grande, el Alarde de San Marcial, de manera integradora, abierto a la participación de cuantas irunesas e iruneses lo deseen; fieles, por tanto, a su espíritu original, el de ser una fiesta de todos los iruneses, y en la que compartamos valores de alegría, de solidaridad y unión en la diversión... y en la diversidad.

Desgraciadamente, y al igual que el año pasado, es de temer que los iruneses no deseemos todavía este año unidos en un solo Alarde, como nos gustaría. Quienes creemos que la fiesta ha de ser para el disfrute de todas y todas los que deseen participar en ella no abandonamos la esperanza de que pronto sea una feliz realidad el reencuentro de todos los iruneses en una fiesta única y abierta a todos.

Mientras tanto, nos aprestamos a organizar y celebrar con la mayor alegría y buen humor el Alarde del San Marcial, invitando de nuevo a todos, sean cuales sean las posturas que inicialmente hayan mantenido en este asunto, a sumarse al Alarde, donde todo el mundo es bienvenido.

Me corresponde por segundo año el alto honor de encabezar el Alarde como General. El año pasado tuve la feliz ocasión de desempeñar esa tarea, y, por tanto, de conocer el alcance de la responsabilidad que ello supone, y el disfrute y la satisfacción que se siente. Con esa experiencia en la espalda he aceptado también este año esa alta responsabilidad, y sabiendo bien que ello me obliga -nos obliga a todos- a superarnos en la organización y el desempeño de nuestro papel en el Alarde, para que la fiesta cuente con el realce, el garbo y el espíritu sanmarcialero que todos deseamos.

Pido para ello de todo corazón el apoyo de todos los iruneses interesados en nuestro Alarde, y muy particularmente el de quienes, por desempeñar puesto de mando y de organización, tanto pueden y tienen que hacer por la brillantez y el buen resultado de la fiesta. Ofrezco por mi parte mi mayor empeño e ilusión para que así sea.

Quiero también expresar mi agradecimiento por adelantado a los medios de comunicación por su labor de divulgación de nuestras iniciativas, y reiterar un llamamiento a la participación alegre y buenhumorada en el Alarde de todos los iruneses e irunesas que conciben la fiesta como un lugar de encuentro para todos, venciendo las barreras ideológicas, culturales, de sexo, o cualesquiera otra que nos separan habitualmente, y reconociéndonos, al menos en ese día, y en nuestra fiesta, como iruneses iguales y libres que sabemos hermanarnos y disfrutar juntos.

Permitirme expresar también, diciendo "Viva San Marcial" y "Viva Irún", mi deseo, el deseo de todos nosotros de que, en todo caso, el día de San Marcial discurra en paz y alegría, con respeto mutuo y tolerancia, y avancemos así en un camino, que yo deseo ya muy corto, de reconciliación y de unión en torno a nuestra fiesta.

¡Muchas gracias!