Irun a 4 de junio de 2000
Esta Junta del Alarde municipal, ante la proximidad del 30 de Junio y en relación con la utilización de los escaparates de algunos comercios para la colocación de propaganda sectaria y referente, con exclusividad, a una de las partes en conflicto, así como a la previsible emisión o exhibición de publicidad comercial relacionada con nuestra fiesta principal en folletos y paneles de grandes superficies, pequeñas empresas y entidades de ahorro, se ve en la obligación de trasladarles la siguiente reflexión:
En el caso del pequeño comercio, algunos establecimientos vienen siendo utilizados con frecuencia como vehículo propagandístico a través de la colocación en sus escaparates de carteles de una sola de las partes en conflicto (casi siempre la que se muestra discriminatoria con la mujer). Sin entrar en mayores disquisiciones sobre si ello se realiza con la complicidad tácita y real del comerciante en cuestión, o bien bajo la innegable presión ambiental debidamente orquestada y fustigada por algunos, creemos que ha llegado el momento de que seamos capaces de aislar del contexto lo que son, simple y llanamente, lugares de ocio o consumo donde los ciudadanos vamos a adquirir productos o servicios que nada tienen que ver con la polémica del Alarde.
2- Aunque respetamos, lógicamente, la libertad del comerciante para exhibir lo que desee, hay que decir con claridad que esta actitud choca frontalmente con la lógica más elemental que en materia de ventas se viene practicando desde siempre y que consiste en mantener el espíritu comercial al margen de enfrentamientos sociales o políticos que puedan herir la sensibilidad de un sector de su potencial clientela. En definitiva, que entendemos el comercio y sus aledaños como un espacio neutral en el que nadie –ni igualitaristas, ni tradicionalistas- pueda sentirse incómodo. Bastantes problemas tiene ya de por sí el pequeño comercio irunés como para permitirse el lujo de ahuyentar con propaganda hostil a cliente alguno.
3- En el caso de las llamadas “grandes superficies”, les sugerimos introducir en su escenografía publicitaria elementos gráficos “neutros” que eludan fotografías explícitas en las que pueda aparecer uno u otro Alarde. El Alarde es lo suficientemente rico en elementos ornamentales y simbología (abanicos, Ermita, vestimenta, etc.,) como para realizar un atractivo cartel al margen de polémica alguna.
4- Por último, en relación a las entidades de ahorro y atendiendo especialmente al carácter semipúblico de alguna de ellas, les instamos a evitar la subvención, directa o través la emisión de publicidad, de cualquier folleto que potencie la discriminación de la mujer.
5- En definitiva, neutralidad de todos hacia todos en lugares y aspectos que no tengan relación directa con el doloroso desencuentro que padecemos, como primer y necesario paso hacia el acuerdo y la reconciliación.
JUNTA DEL ALARDE MUNICIPAL DE IRUN