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/IRUN --
Los
organizadores de los dos Alardes expresaron ayer su satisfacción por
el desarrollo de los desfiles y el ambiente festivo de la jornada. El
general del Alarde oficial expresó como deseo de futuro la convergencia
de las dos partes enfrentadas en un solo Alarde y agradeció la presencia
policial, «aunque es una pena que el desfile tenga que hacerse así».
El general del
Alarde tradicional, Beñardo Urtizberea, se mostraba muy contento al
final del desfile matinal. Si la víspera había calificado la revista
de armas como la mejor de las había vivido hasta la fecha, ayer señaló
que «está siendo el San Marcial más emocionante. Ha ido todo perfecto,
con una alegría terrible y por lo que yo sé, sin incidentes. El pueblo
ha atendido a los llamamientos que hemos hecho de estar con nosotros
y ha salido todo muy bien».
En cuanto a la respuesta
del público, el general decía que «lo he visto tremendamente volcado,
como nunca. Después de los momentos de tensión es lógico que la gente
desborde y afortunadamente ha desbordado con alegría, que es lo que
queremos todos».
El comandante Javier
Iriarte valoraba positivamente la participación. «La cifra que me han
dado es 7.150 soldados», decía, «que es un número alto para ser viernes.
Estamos contentos, hay un montón de público en la calle y a la vez un
ambiente impresionante. La arrancada, de las tres que he hecho yo, ha
sido la mejor. La gente está satisfecha porque estamos haciendo lo que
el pueblo de Irún quiere que hagamos».
El presidente de
la junta del Alarde tradicional, el ex general José Antonio Apalategui,
también estaba satisfecho con el desarrollo de la fiesta poco antes
de la ofrenda floral que tuvo lugar en la ermita del monte San Marcial,
al igual que el pianista Ricardo Requejo.
Itziar Vega, cantinera
de la compañía San Miguel, manifestaba su alegría y reconocía estar
viviendo un día inolvidable. «Lo estoy pasando muy bien, muy contenta,
con mucha gente alrededor. Yo no me había esperado algo así, es muy
emocionante. La arrancada ha sido muy bonita, pero quizás lo que más
me ha gustado ha sido la bajada a la iglesia», añadía.
Jasone Retegui,
cantinera de Ama Shantalen, también destilaba una gran alegría. «No
te imaginas que ser cantinera será tan especial, hasta que no sales
no ves lo increíble que es. Acabo de vivir un instante muy especial
en la ofrenda. Me ha dado por llorar».
Ganas de fiesta
El general del Alarde
oficial, Pablo Susperregi, terminó el desfile en la calle Larretxipi,
donde fue felicitado por los mandos y la tropa. «Estamos muy contentos
porque todo ha ido bien», dijo. «El Alarde ha transcurrido con tranquilidad
y con ganas de fiesta. Eso es lo importante, que cada uno participe
donde quiera, pero que lo haga con ganas y con alegría».
La fuerte presencia
policial fue calificada por Pablo Susperregi como un mal necesario «Ha
deslucido muchísimo el desfile», dijo. «Es una pena que tenga que realizarse
de esta manera. Es una situación que nadie quiere, ni la Ertzaintza
ni nosotros. Pero durante estos días se ha ejercido mucha presión para
asustarnos, para restarnos gente».
Pablo Susperregui
expresó como deseo de futuro «la celebración de un solo Alarde. Los
dos desfiles no convienen a nadie», añadió. «El camino es sentarnos
todos a hablar y tratar de arreglar este problema».
Diana Iglesias,
cantinera de la compañía de Anaka en el Alarde oficial, recordará siempre,
como el resto de sus compañeras, el día de ayer. «Me lo he pasado fenomenal,
de maravilla», decía. «Me da mucha pena que se acabe. La gente nos ha
animado mucho. Sé que había un cordón policial muy fuerte y aunque agradezco
la presencia de la Ertzaintza, tengo que decir que no lo he visto. Sólo
he visto la sonrisa del público y he oído sus aplausos y sus gritos
de ánimo».
El cantautor Jabier
Muguruza, dejó este año la Escuadra de Hacheros para desfilar como soldado
de infantería. «Estoy aquí porque me parece elemental el hecho de que
las mujeres puedan ocupar el espacio público», declaró al término del
desfile. «Creo que es muy importante que participen en todo lo que quieran,
incluida la fiesta. En el caso de Irún, es algo difícil. Hay que hacerlo
de una forma civilizada. Poco a poco, pero con firmeza, convencidos
como estamos de que no somos lo que algunos nos están llamando, sino
que simplemente somos gente que tiene unas convicciones».
El despliegue policial
le pareció a Jabier Muguruza «bastante exagerado. Creo que la situación
existente en el pueblo no es ni mucho menos la que puede desprenderse
de la foto de hoy. Hay una minoría que está muy radicalizada, pero que
la gente, en general, no está por la labor de crear problemas. Tengo
mucha relación con personas que desfilan en el otro Alarde y creo que
las cosas están mucho más relajadas de lo que parece».