EL CORREO
Vizcaya
Sábado 1/07/2000
Cientos de ertzainas custodian el alarde de Irún en el que participan mujeres
Los dos desfiles de San Marcial discurrieron sin incidentes con media hora de diferencia
cristina torres irún
Los dos alardes de San Marcial recorrieron ayer las calles de Irún sin que apenas se registraran incidentes. Cientos de ertzainas escoltaron a los batallones mixtos, que iniciaron el trayecto media hora después que las compañías integradas exclusivamente por hombres. La mayor tensión se vivió en la 'arrancada', donde personas del público insultaron a las mujeres.
Los dos alardes de San Marcial que se celebraron ayer en Irún discurrieron sin apenas incidentes de relevancia, a excepción de algunas personas que profirieron gritos de «fuera», «traidores» y lanzaron vasos de plástico a los batallones mixtos. Otros optaron por dar la espalda al paso de las compañías formadas por hombres y mujeres, que desfilaron protegidas por un fuerte despliegue policial.
El alarde oficial, formado por uns 650 personas integradas en 11 compañías, fue el primero en recorrer las calles de Irún. A las ocho de la mañana salió de la plaza de Urdanibia y finalizó una hora después. El tradicional, compuesto sólo por soldados hombres con la presencia de las mujeres como cantineras, aglutinó a 8.000 personas en más de 20 compañías. Las tropas realizaron el mismo trayecto media hora después de que concluyera el alarde oficial.
Varios cientos de agentes de la Ertzaintza acompañaron en todo momento a las compañías del desfile mixto, y crearon un pasillo entre los participantes y el público. Los momentos más tensos se vivieron en la calle San Marcial, donde se inicia «la arrancada» del desfile, que vuelve a pasar por este vial casi al final del recorrido. En este punto, los participantes en el desfile mixto fueron insultados por algunas personas. Otras pitaron o les dieron la espalda.
Concejales de PSE y EH
A pesar de estos hechos aislados, el numeroso público que se agolpaba en las aceras aplaudió a los integrantes del desfile de hombres y mujeres soldado que partieron hacia la plaza del Ayuntamiento, en cuyo interior sólo había concejales del PSE-EE y EH. En este punto del recorrido, el general Pablo Susperregui pasó revista a las tropas y un portavoz de EH, único partido municipal que se ha pronunciado a favor del desfile mixto, entregó una bandera de Irún a una de las compañías.
Media hora después de la finalización del desfile mixto partió el alarde tradicional, que aglutinó a más de 8.000 soldados en sus filas y recibió el aplauso de miles de personas. Las tropas de ambos alardes subieron después al monte San Marcial, donde se celebró una misa. Por tercer año consecutivo, la localidad guipuzcoana de Irún no ha podido celebrar un único desfile, ante la negativa de la mayoría del pueblo a que las mujeres vistan de soldados para conmemorar una victoria frente a los franceses en 1525.
El alcalde de Irún, Alberto Buen, destacó «la absoluta normalidad» de los desfiles, «exceptuando el gran número de policías autónomos desplegados en Irún». Buen anunció que en septiembre contratará los servicios de un grupo especializado en la resolución de conflictos.