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El Ararteko

 
   

GARA. Iritzia.
14 abril 2002

Jose Antonio Rubalkaba - Parlamentario de EAJ/PNV

Hemos contemplado estos días la renuncia del señor Oquiñena al cargo de Ararteko, después de haber sido elegido por la mayoría, exigida en la Ley de creación de dicha figura, por el Pleno del Parlamento Vasco. Cuando aprobamos esta Ley, sabíamos y éramos conscientes de que establecíamos unos requisitos difíciles de cubrir, pero necesarios para la función que el Ararteko tenía que desempeñar. Ya la elección del primer Ararteko, D. Juan San Martín, se enfrentó a serias dificultades, sobre todo porque eran necesarios 45 votos de 75. Al final culminamos el nombramiento, llegando a un pacto entre caballeros, y era que los partidos que componíamos el Gobierno Vasco proponíamos el candidato a Ararteko y los grupos que componían la oposición presentaban una terna para la designación por el Ararteko de su adjunto. Así se eligió al Sr. San Martín, y el Sr. Arteaga, que para la terna de la oposición había sido propuesto por el PP, como adjunto al Ararteko. En el momento de la renovación legal del Ararteko y su adjunto, se aplicó nuevamente el pacto entre caballeros y así fue elegido D. Javier Markiegi, propuesto por los partidos que componían el Gobierno Vasco y dentro de éstos, a propuesta del Grupo Socialista; y Adjunta la señora Merche Agúndez, que en la terna, había sido propuesta por el grupo parlamentario de IU. Es, curiosamente, a la tercera renovación, cuando el PSE está fuera del Gobierno Vasco o, mejor dicho, cuando forma parte de la oposición, cuando el pacto entre caballeros deja de funcionar y todo ello porque el PSE, a través de su portavoz señor Ares, nos indica en una reunión a Joseba Egibar y a este que suscribe que obligatoriamente tenemos que aceptar a la señora Leturiondo como Adjunta, si queremos que apoyen al candidato a Ararteko, que no es otro que el Sr. Markiegi, que había sido propuesto por el propio PSE en su día. El PSE arrastró al PP, con el que en aquellos días vivían la luna de miel entre Mayor Oreja y Redondo, y ambos se abstuvieron en la votación, con lo que el Sr. Markiegi, al que tanto PP como PSE alababan su actuación, no obtuvo más votos que los del Grupo Euzko Abertzaleak. Está claro que el PSE antepuso su interés particular de partido, necesitado de puestos donde colocar a su gente, después de la «genialidad» de Niko Redondo de sacar a los tres miembros del PSE del Gobierno Vasco, para llevar a cabo su vendeta particular contra la Sra. Díez y el Sr. Maturana, antes que cumplir el pacto entre caballeros y preservar el buen nombre del Parlamento y del Ararteko. El último acto se ha consumado con la renuncia del Sr. Okiñena. Todos creíamos que el PSE seguía proponiendo a la Sra. Leturiondo como candidata al puesto de Adjunta al Ararteko, porque fue el único nombre puesto encima de la mesa «por el Sr. Ares» cuando conoció la propuesta del Sr. Oquiñena; y, dado que arrastraba al PP en su decisión y que por tanto PP-PSE era un grupo en la oposición para esta propuesta, entendimos que podíamos obviar la designación de la terna ya que aceptábamos a la Sra. Leturiondo; nos equivocamos. El PSE, después de su Congreso y a efectos de reubicar a sus miembros, nos propuso a través del Sr. Ares, el 26 de marzo, telefónicamente y a última hora de la tarde, el nombre del Sr. Buen. Contestación de Egibar «del Adjunto ya hablaremos ». ¿Por qué no al Sr. Alberto Buen, como adjunto?, (con todo mi respecto personal hacia él) porque es una personalidad política y el espíritu de la Ley de creación del Ararteko lo prohíbe. Es más, el artículo 8 de la Ley 3 de 1985 de 27 de febrero por la que se crea y regula la Institución del «Ararteko»; que es el que hace referencia al Adjunto del Ararteko, dice en el punto 4: «Al adjunto le será de aplicación lo prevenido para el Ararteko en el presente Título o en cualquier otra disposición que haga referencia al Estatuto personal de éste». Está claro que el Sr. Buen, con más de 20 años de pertenencia al PSE y 20 años de Alcalde en Irun por dicho partido, no goza en principio de la condición de independiente, consustancial con al Institución del Ararteko. Hemos perdido una buena ocasión y un buen Ararteko por culpa de la torpeza del señor Ares y de la actitud partidista y egoísta del PSE y de quien le ha apoyado, el PP. -

 

 


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